
Quizás muchas personas no lo saben, pero la solución para frenar a un ciberdelincuente está en su propio teclado. De hecho, mientras el mundo se obsesiona con complejos gestores de contraseñas y biometría, un experto en ciberseguridad ha rescatado un truco tan sencillo como disruptivo: utilizar la letra “ñ”.
Al parecer, este pequeño gesto, con un inconfundible «aire español», se ha convertido en el dolor de cabeza de los ataques automatizados a nivel global.
El poder de la “ñ”: La solución que los diccionarios olvidan
La mayoría de los ciberataques no son manuales; se ejecutan mediante programas de fuerza bruta que prueban millones de combinaciones por segundo basándose en diccionarios de contraseñas comunes. Por ende, es aquí donde reside la magia de nuestra letra más característica.
En este sentido, el hacker ético conocido como “Hackavis” reveló recientemente en el Inédito Podcast una realidad sorprendente:
- «Una contraseña que podrías crackear en cinco horas, si le añades una “ñ”, puede tardar cuatro semanas. Muchos grupos criminales no han logrado sus objetivos simplemente porque no tienen esta letra en sus diccionarios«.
Por ende, al ser una letra inexistente en el abecedario anglosajón (el estándar en programación y bases de datos de hacking), la “ñ” actúa como un muro invisible que multiplica el tiempo de descifrado.
¿Es «contraseña» la clave perfecta?
El debate se ha encendido en redes sociales. Si la “ñ” es tan segura, ¿usar la palabra «contraseña» es una buena idea? La respuesta corta es: NO.
Más allá de que contenga el carácter especial, «contraseña» es una palabra de diccionario previsible. Los expertos del INCIBE (Instituto Nacional de Ciberseguridad) son tajantes: la seguridad no reside en una sola letra, sino en la robustez del conjunto.
Limitaciones técnicas a tener en cuenta
No todo es perfecto. Algunos usuarios critican este método debido a que:
- Incompatibilidad: Ciertas plataformas internacionales y servicios de correo antiguos no reconocen caracteres especiales del español.
- Bloqueo en el extranjero: En caso de que viajes y uses un teclado físico sin “ñ”, entrar en tus cuentas puede convertirse en una odisea.
Anatomía de la contraseña blindada
Si quieres que tu seguridad sea real y no solo una anécdota lingüística, el INCIBE recomienda seguir la regla de oro de la complejidad:
| Característica | Recomendación |
| Longitud | Mínimo de 8 a 12 caracteres. |
| Diversidad | Mezcla mayúsculas, minúsculas, números y símbolos ($, &, #, ñ). |
| Originalidad | Cero datos personales (fechas de nacimiento o nombres de mascotas). |
| Única | Jamás reutilices la misma clave en dos sitios distintos. |
El consejo final: La rotación es clave
Recuerda, no basta con crear la fortaleza perfecta; debes cambiar las cerraduras. Los especialistas sugieren actualizar tus claves principales cada 6 meses.
Si una de tus cuentas se filtra en una brecha de datos, el atacante tendrá una llave que ya no abre ninguna puerta.
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